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BlackRock: ¿El dueño del mundo? El imperio de Larry Fink al descubierto
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“Black Rock no es el dueño del mundo y no tiene tanto poder como se cree, pero sí tiene mucho poder.”
“Me trataban como leproso... llegó un punto en donde dijo no puedo más en este ambiente tóxico y renunció.”
“Fink hizo de invertir lo que Henry Ford le hizo a la industria automotriz.”
“Prefiero la gente mala pero transparente... no los que te están vendiendo este sueño de que lo hago por el bien del mundo.”
“Yo tengo 170 billones de dólares invertidos en combustibles fósiles, no estoy viendo por mis intereses, estoy viendo por los intereses de la economía.”
“Me hace mucho ruido que me tengas en la lista negra pero al mismo tiempo me reclutas para el proyecto de la Texas Stock Exchange.”
Ideas clave
- BlackRock maneja 10.5 trillones de dólares en activos, una cifra mayor al PIB de casi cualquier país del mundo excepto EE.UU. y China.
- El dinero que gestiona BlackRock no es suyo: proviene principalmente de fondos de pensiones e instituciones que confían su capital para inversión diversificada.
- BlackRock tiene poder de voto en el 95% de las empresas del S&P 500 al poseer más del 5% de participación en ellas.
- Larry Fink no es de los hombres más ricos del mundo (1,000 millones de dólares) pese a ser considerado uno de los más poderosos; su motivación principal es el poder, no el dinero.
- Fink perdió 100 millones de dólares en First Boston a los 31 años tras ser la promesa de la firma, lo que lo llevó a renunciar y fundar BlackRock con enfoque obsesivo en control de riesgo.
- BlackRock nació en 1988 como Blackstone Financial Management, con Blackstone como primer inversionista dueño del 50% del fondo.
- BlackRock creció aprovechando dos crisis financieras: la burbuja punto-com (comprando fondos de MetLife y Merrill Lynch) y la crisis subprime de 2008 (comprando el ETF de Barclays).
- Un paper de Harvard de 2019 alertó que las 'Giant Three' (BlackRock, Vanguard y State Street) controlaban el 20% del S&P 500 y el 25% de los votos corporativos, con proyección de llegar al 41%.
- El impulso de Fink a las inversiones ESG desde 2020 generó una crisis política: republicanos lo atacan por encarecer combustibles fósiles y demócratas lo acusan de hipócrita por invertir 170,000 millones en petróleo y gas.
- Texas y Florida retiraron miles de millones de dólares de BlackRock por sus posturas ESG, pero paradójicamente ahora Texas recluta a BlackRock para crear una bolsa de valores alternativa.
Resumen
El episodio de Chisme Corporativo desmenuza el mito de que BlackRock, con 10.5 trillones de dólares en activos bajo gestión (más que el PIB de casi cualquier país excepto EE.UU. y China), sea literalmente 'el dueño del mundo'. Aunque tiene voto en el 95% de las empresas del S&P 500 al poseer más del 5% de participación en ellas, ese dinero no le pertenece: son fondos de pensiones e instituciones que confían en su gestión. Su fundador, Larry Fink, resulta ser una figura mucho más discreta y menos rica de lo que su fama sugiere (apenas 1,000 millones de dólares, frente a los 200,000 millones de los más ricos del mundo).
Se narra el origen de Fink: hijo de un zapatero y una maestra judíos, aprendió a invertir desde los 13 años, coleccionaba y vendía víboras, y a los 31 años fue el director más joven en la historia de First Boston, hasta que perdió 100 millones de dólares y fue prácticamente expulsado. Ese trauma lo llevó a fundar en 1988, junto a Ralph Schlosstein y con el respaldo de Blackstone, la firma que se convertiría en BlackRock, con un enfoque obsesivo en el control de riesgo y la diversificación (dando origen también al software Aladdin).
El crecimiento explosivo de BlackRock se dio aprovechando dos crisis: la burbuja del punto-com (comprando el fondo de MetLife y el brazo de asset management de Merrill Lynch) y la crisis subprime de 2008 (adquiriendo el ETF de Barclays). Esto lo catapultó a ser comparado con Henry Ford por 'industrializar' la inversión.
Finalmente, se aborda la controversia de las 'Giant Three' (BlackRock, Vanguard y State Street), que juntas controlan una porción creciente del S&P 500 y de los votos corporativos, y el escándalo político por el impulso de Fink a las inversiones ESG, que le valió ataques tanto de republicanos (Texas y Florida retiraron miles de millones en inversiones) como de demócratas (por sus inversiones paralelas en combustibles fósiles), incluyendo una campaña de odio con la página 'Who is Larry Fink'.
Aprendizajes
- El poder de BlackRock viene del derecho a voto por participaciones accionarias, no de ser dueño literal del dinero que gestiona.
- El verdadero motor de Larry Fink es el poder y el control, no la acumulación de riqueza personal, algo atípico entre los magnates de Wall Street.
- Las crisis financieras (punto-com, subprime) fueron las mayores oportunidades de crecimiento para BlackRock, que se posicionó como refugio de estabilidad.
- La concentración de poder de voto en pocos fondos (BlackRock, Vanguard, State Street) es una preocupación real y creciente que carece de regulación adecuada.
- Tomar posturas públicas sobre temas políticamente sensibles como ESG puede generar ataques desde ambos extremos del espectro político simultáneamente.
- La transparencia sobre motivaciones económicas (aunque sean egoístas) puede ser más honesta que discursos idealistas que ocultan intereses comerciales.
Mapa mental
Material de estudio
Infografía
Genera una infografía visual de la lección (experimental, con Gemini).